5 atracciones turísticas de Gales

Pese al pequeño tamaño de Gales, el país británico ofrece muchas razones maravillosas para visitar. En el sur se encuentra la cosmopolita Cardiff, una base magnífica desde la que comenzar a explorar el resto del país. Con su espléndido castillo y sus edificios históricos, es una ciudad que vale la pena conocer. Cuando estés listo para aventurarte más lejos, podrás disfrutar de grandes atractivos, incluyendo algunos de sus más de 400 castillos y fortificaciones, paisajes impresionantes y numerosos ferrocarriles patrimoniales. Sin embargo, no todo acaba en Cardiff:

Parque nacional de Snowdonia

Piensa en Gales, y probablemente vas a pensar en Snowdonia, un hermoso conjunto de montañas y colinas situadas en el condado de Gwynedd. Consta de 14 picos majestuosos de más de 3.000 pies de altura – el más famoso es el Snowdon 3,546 pies (se puede acceder a su cumbre en tren). Cuando estás allí, es fácil ver por qué el área está presente tan fuertemente en las leyendas locales, incluyendo los relatos basados en el rey Arturo, que los lugareños insisten en que fue galés. Snowdonia National Park es también uno de los destinos más populares de senderismo y escalada en Gran Bretaña, y se extiende desde la costa hasta el lago Bala.

Parque Nacional de Brecon Beacons

Brecon Beacons National Park es una de las partes más bellas de Gales. El paraíso de este lugar es que está rodeado por dos conjuntos bastante diferentes de Montañas Negras. La primera, al oeste, es la fuente del río Usk. La mayoría de las montañas en este parque de 520 millas cuadradas son de más de 1.000 pies, incluso muchas superan los 2.000 pies, y reciben el nombre de la piedra arenisca roja que las hace parecerse a los faros de luz. Asegúrate de explorar las numerosas cuevas y cascadas del parque, siendo las más famosas las cataratas Henryd en Coelbren.

Puente del Diablo y el Hafod Estate

Situado a 12 millas de la ciudad costera de Aberystwyth, un viaje a Devil’s Bridge es un día bien aprovechado. En primer lugar, explorar los tres puentes que se encuentran en la garganta de Rheidol, espectacularmente apilados uno encima del otr, siendo la más antigua del siglo XI . Desde aquí podrás obtener tu primera visión del río Mynach. A continuación, seguirás el sendero natural de las cataratas hasta el final.

Después, deberás visitar el Hafod Estate, 100 hectáreas de bosques restaurados con amor y jardines del siglo XVIII, llegando a ser considerados como el mejor de Gran Bretaña. Los visitantes pueden disfrutar de agradables caminatas a lo largo de senderos bien marcados, pasando por cascadas, árboles antiguos, y los antiguos jardines amurallados de la finca.

Gales por ferrocarril

Gales fue  famoso por sus operaciones mineras, en particular por las extracciones de pizarra. Mientras que la mayoría de estas minas y canteras se han cerrado, los ferrocarriles de vía estrecha usados para intercambiar los bienes (y más tarde, los turistas de la época victoriana) en todo el país se han restaurado y ahora proporcionan un medio divertido para conocer la zona. Gales cuenta con más de 10 líneas de ferrocarril que son patrimonio nacional, y ahora es posible viajar por muchos de los puntos de referencia más populares, ya sean montañas, ciudades costeras o castillos en estos trenes. Muchas de las líneas más grandes, como el Ferrocarril Ffestiniog de 14 millas de largo que atraviesa el Parque Nacional Snowdonia, ofrecen cursos únicos de conducción de trenes y oportunidades de voluntariado para mejorar más aún la experiencia.

Castillo de Caernarfon

Construido por el rey Eduardo I en el siglo XIII como un hogar para el primer príncipe de Gales, el castillo de Caernarfon es uno de los castillos más grandes del país. Con sus 13 torres y dos puertas, este castillo es reconocido como una de las fortalezas medievales más impresionantes y mejor conservadas de Europa. Ocupando el sitio de un castillo normando aún más antiguo, el Castillo de Caernarfon controla las aguas del río Seiont y el estrecho de Menai por un lado, y está protegido por un foso en el otro. Su herencia real continúa hasta este día, y en 1969 fue la escena de la investidura del Príncipe Carlos como Príncipe de Gales.